Introducción: Dios creó los cielos y la tierra con el poder de su palabra. También a nosotros nos ha delegado poder en los dichos de nuestra boca, por eso con responsabilidad debemos hablar bien y declarar con fe sus poderosas palabras.
Finalmente cosecharemos lo que salga de nuestra boca, entonces hablemos correctamente pues somos nosotros los primeros beneficiados, las palabras de maldición sólo maldición producen, mientras que las palabras de vida, vida en abundancia nos darán…











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